• Top Clicks

    • Ninguna
  • Posts Más Vistos

  • Blog Stats

    • 316.527 hits

La huelga en el metro reduce este lunes el servicio al 66% casi todo el día

CARLOS N. C.. 13.06.2008

Varios ciclistas contemplan el paso de un convoy sin servicio en una estación del metro de Valencia.

  • Los paros están previstos de 4.50 a 9.50, de 12.15 a 15.15 y de 16.45 a 23.45 horas.
  • El miércoles y el viernes habrá más huelga.
  • CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE VALENCIA

Vuelve la huelga de maquinistas a Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) y con ella el calvario para sus sufridos usuarios.

Después de 25 días en los que no ha habido ningún tipo de acercamiento entre la empresa y el Sindicato Independiente Ferroviario, los paros se reanudan este lunes, y lo hacen durante prácticamente todo el día.

Así, el servicio queda reducido al 66% de su capacidad de 4.50 a 9.50, de 12.15 a 15.15 y de 16.45 a 23.45 horas. La huelga seguirá según el calendario previsto el próximo miércoles de 7 a 10.20 y de 12.45 a 15.15 horas y el viernes también durante casi todo el día (6.50 a 10.15, 12.45 a 15.15 y 17 a 21 horas).

No obstante, la situación podría variar el miércoles puesto que los maquinistas tienen prevista una asamblea para decir si siguen adelante con nuevos paros o realizan otras movilizaciones.

Protesta de los taxistas

Los taxistas tienen prevista una nueva movilización mañana por la mañana. Está vez es la Asociación Gremial de Taxistas, mayoritaria en Valencia, la que los convoca por la subida del combustible. Harán una caravana desde las Torres de Serranos que dará la vuelta a la ronda interior.

Señalizan las rutas de bicimetro

Los aficionados al ciclismo no tendrán ningún problema para orientarse si quieren hacer alguna de las 18 rutas que propone FGV para combinar la bici con el metro desde sus estaciones. La empresa, en colaboración con la organización Valencia en Bici, ha comenzado a señalizarlas.

El Síndic indaga si hay ´mal uso´ del fondo para la casa de acogida a mujeres maltratadas

La Plataforma Feminista denunció que los 800.000 euros también se destinarán a otros colectivos

 

  
   

Nacho Martín, Castelló
El Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana investiga si la Generalitat Valenciana ha incurrido en un uso indebido de 800.000 euros del fondo estatal contra la violencia de género al convertir la Casa de Acogida a Mujeres Maltratadas de Castelló en un Centro de Atención Integral a Mujeres en Situación de Riesgo Social.
La investigación surge a raíz de una denuncia de la Plataforma Feminista de Valencia (integrada por 34 asociaciones), colectivo que advirtió sobre la utilización de los mencionados 800.000 euros para “fines no previstos en la ley” .
La plataforma estima que el cambio de tipología del centro perjudicará a las condiciones de asistencia que reciben las víctimas de la violencia machista en Castelló y las hará convivir con otras mujeres que sufren otros tipos de riesgo que no están necesariamente vinculados (trastornos adictivos, falta de recursos, desestructuración familiar…).
La denuncia argumenta que no sólo se utiliza con otra finalidad dinero destinado exclusivamente a las víctimas de violencia de género, sino que también se degrada la protección que estas recibirán en una casa de acogida que debe ser confidencial y preservar a las mujeres de posibles intentos de agresión.
El argumento de la plataforma se refuerza con un informe psicológico que advierte sobre la necesidad de “un trato y atención diferenciados que recomiendan no compartir dependencias con otros colectivos de riesgo social”.
Además, las 34 asociaciones firmantes subrayan que el presupuesto del Consell para la casa de acogida ha descendido de 3,7 a 3 millones de euros. “El Gobierno Valenciano no destina ni medios ni recursos para la prevención y atención de la violencia de género, y los pocos existentes se reducen siguendo sólo un critero de ahorro económico alejado de la realidad social”, apunta la plataforma.
La polémica se enmarca, además, en un contexto en el que las competencias sobre violencia de género han pasado de manos de la Conselleria de Bienestar Social a la de Justicia y Administraciones Públicas, circunstancia que ha generado una preocupación aún mayor entre los colectivos en defensa de las víctimas.
La voz de alarma también ha sido lanzada públicamente esta semana desde la Xarxa Feminista de la Plana, la cual considera que el cambio de denominación “no es casual, sino intencionado, y tendrá consecuencias nefastas para la atención de mujeres víctimas de la violencia de género, ya que las pocas plazas y la dotación para estas mujeres deberán ser compartidas con otras en riesgo social”.
Con este argumento en la mano, la Xarxa cuestionó a la Generalitat por gestar una regresión y condenó “su nula sensibilidad en el adecuado tratamiento de las mujeres víctimas de violencia de género que necesitan un trato y atención diferenciada que recomienda no compartir dependencias con otros colectivos de riesgo social”.
Informe de expertos
El aluvión de críticas se ha completado con un comunicado de la Plataforma Ciudadana de Participación y Control sobre la Igualdad de Oportunidades de Castelló, dentro de la cual destaca la Fundación Isonomía, que advierte del mismo problema y se respalda en un informe que concluye que debe “excluirse de este tipo de recursos la convivencia de cualquier otra problemática distinta de la violencia de género”. La plataforma advirtió que las autoridades competentes “deben cumplir la obligación que les ha sido encomendada o tendrán que depurarse responsabilidades”.

Petróleo, crisis y combustibles

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • 38x38 Javier Sabadell
  • JAVIER SABADELL

    15/06/2008

De revolutionibus

Petróleo, crisis y combustibles

No solamente el encarecimiento de los combustibles está definiendo una crisis globalizadora (y globalizante) en todos sus términos. El aceleradísimo desarrollo social de ciertos países, hasta hace poco denominados emergentes, y su demanda energética imparable, coloca el precio del crudo hasta cuatro veces por encima de su umbral de rentabilidad. Que esté tan sobrevalorado, es cuestión de meditarse, porque su alto precio implica el encarecimiento de todo el sistema productivo conocido. La reciente huelga del transporte, no es sino una más de las consecuencias a las que conduce la situación actual.

<!–

El capital procedente del petróleo ha migrado rápidamente al mundo de las finanzas. Y de allí, al sector inmobiliario. En Estados Unidos, el país con mayor poder adquisitivo, estos mercados han venido generando una burbuja tan artificial como esos 134 dólares por barril que pagamos hoy, o los 169 dólares por barril con que se adquiere en el mercado de futuros. He leído en numerosas ocasiones que el origen de este alza imparable se encuentra en la guerra de Irak, los huracanes o el terrorismo contra refinerías. No parece que todos estos problemas sean sino un empuje coyuntural. El crecimiento en los precios del crudo es una situación sostenida a medio y largo plazo. Esta cotización es puramente especulativa, y lo que estamos viviendo en este convulso presente de inicio de siglo se debe a que la especulación se está extendiendo al largo plazo.

De un modo u otro, tiene el petróleo delirios de astronauta. El exceso de dinero que ha generado en décadas anteriores se ha depositado en bancos y, de ahí, especulativamente, en otros sectores, principalmente en inmuebles. Con la actual crisis, ese dinero se ha esfumado, como por arte de magia.Nos han prestado los petrodólares para que paguemos unas hipotecas aceleradísimas que muy pronto, me temo, no vamos a poder pagar. Los clientes de las hipotecas somos las víctimas. No solamente los camioneros. Dicen los economistas que así son las leyes del equilibrio macroeconómico, la ley de la globalización. Pero no me cabe en la cabeza que un producto tan imprescindible como el petróleo cuadruplique su valor sin que todo se desmorone. A ello ha contribuido también que, en las potentes economías occidentales, hemos permanecido al menos un par de décadas sin hacer absolutamente nada por disminuir nuestra dependencia con el petróleo. Y ahora que es tarde, aun sin ser demasiado tarde, acometemos cambios planetarios sin prestar atención a las consecuencias. Como elefantes en una cacharrería.

La Unión Europea se ha impuesto, como objetivo, que para el 2010 un 6% de los combustibles en el mercado sean de origen bio. Y un 20% para el 2020. Tremendo error. La UE, como tantos otros, se equivoca. Con buena intención, pero se equivoca. Y basta con atender a los números para darse cuenta. El transporte por carretera en el Reino Unido consume 37,6 millones de toneladas de petróleo cada año. Para este país, la mejor cosecha es la de colza. Una hectárea de tierra cosechada con este cereal proporciona tonelada y media de combustible para el transporte. Para mover todos los vehículos británicos, se necesitan 26 millones de hectáreas. Y en el Reino Unido hay sólo 6 millones de hectáreas de tierra cultivable. ¿De dónde sacamos el resto? Haciendo las mismas cuentas para Europa, nos encontramos que para conseguir ese 6% en 2010 necesitamos destinar 23 millones de hectáreas, de 48 millones disponibles, para producir biodiésel. Producir ese 6% de biocombustible supone emplear para este fin la mitad de las tierras de cultivo. Insostenible. A escala mundial significa que la mayor parte de la superficie cultivable del planeta debe producir alimento para coches. No para seres humanos. Y alcanzar el 20% de combustible bio significa que tendremos que cultivar hasta las planicies de Marte para mover nuestros vehículos.

Y esto nos afecta a todos. Aunque nos lo quieran vender como ecologismo, no es sino un capitalismo salvaje. En Argentina, los pastos en los que se crían las vacas dan beneficios al cabo de varios años. Las plantaciones para biodiésel dan beneficios cada seis meses. La consecuencia es obvia: usar pastos para biocombustibles. No para vacas. El aumento del precio de la carne de vaca se duplicó e incluso triplicó en Argentina en 2007. En México, la compra de maíz para producir biodiésel hizo que, en el primer semestre de 2007, la tortilla de maíz (alimento básico de ese país) triplicase su precio.
Pero lo bio suena mucho y bien. Nos cuentan que resuelve lo del CO2, lo del petróleo, y lo del más allá. Y apenas resuelve nada. Es un problema que nos lleva a un desastre en todos los órdenes. Pero qué bien se vende, políticamente, este Apocalipsis.

Los complejos de la izquierda.

ART. OPINIÓN

  • cromo Juan Luis
  • JUAN LUIS VALENZUELA

    13/06/2008

El Olivo

Los complejos de la izquierda

¿Qué pasaría si un gobierno de la derecha se viera en la situación de tener que reprimir una manifestación de curas o una huelga violenta de monjas? Es probable que estuviera irresoluto, noqueado el primer día y posiblemente perplejo.

<!–

Algo así le achacan los rivales políticos al actual gobierno en relación a la decisión de “imponer el orden” en el conflicto de la huelga de transportistas. Debe ser complicado que desde un gobierno de izquierdas se ordene mano dura a las Fuerzas de Seguridad del Estado contra un colectivo amplio de huelguistas. La izquierda tiene que convivir con contradicciones y con complejos que afloran en momentos como los vividos ahora. Entiendo perfectamente esa situación y tal vez, malo sería que no se sufrieran esos complejos.

No obstante, si fuera verdad que se ha sido débil en los comienzos de la huelga, no es menos cierto que las críticas al Gobierno le iban a llover en cualquier caso. Imaginemos por un solo momento que desde el Ministerio del Interior, el primer día y en las primeras horas, se da la orden de aplicar la medidas severas y reprimir el conflicto con la mayor energía. No me cabe la menor duda que se hubiera pedido el cese de Rubalcaba, se hubiera demonizado al ejecutivo actual y se habría criticado, por represiva, la acción policial.

Se me ha venido a la memoria, por cierta similitud, los momentos en que Felipe González tuvo que acometer la mayor reconversión industrial de la historia de España. Adoptó las medidas necesarias para enderezar una situación heredada. Tuvo que tomar decisiones muy impopulares, y acometer un plan que la derecha no hizo y que en cambio la izquierda se vio abocada a ejecutar por sentido de la responsabilidad.

Sentido de la responsabilidad es el que se impone ahora. Una vez negociado, consensuado y llegado a acuerdos con casi el noventa por ciento de los representantes de los transportistas, es evidente que el Estado de Derecho debe garantizar la tranquilidad en las carreteras, la normalidad en la distribución alimentaria y de otros productos y la no existencia de piquetes violentos. Es así, nos guste o no, como también se defienden las libertades.

No sería justo que por un falso prurito ideológico o por una resistencia a quebrar ciertos principios, el diez por ciento de los transportistas, dotados de legitimidad si, pero minoritarios al fin y al cabo, impusieran al resto de ciudadanos y a sus propios compañeros, unas movilizaciones coercitivas de los derechos de los demás o desarrollaran acciones violentas, y que además todo ello conlleve un problema grave y de interés general en el abastecimiento de productos o en la distribución de mercancías.

Entiendo las posiciones dudosas y a veces contradictorias, pero prefiero la reflexión inicial, incluso las dudas primeras. Los conceptos orden o seguridad no deben dar “repelús” a la izquierda. Lo que debe hacer es conjugarlos bien. Cuando la izquierda europea no ha barajado bien los conceptos seguridad, normalidad u orden, ha cometido auténticas barbaridades. En nombre de la seguridad mundial, los laboristas ingleses, o mejor expresado Tony Blair, junto a Bush, invadieron Irak. Por conjugar mal el concepto de soberanía nacional, un socialista como Miterrand ordenó hundir el Rainbow Warrior de Greenpeace. Estoy seguro que esos no son los modelos ni actitudes, que al menos en esos casos concretos, quiere aplicar este gobierno socialista.

Se gobierna para todos y gobernar es tomar decisiones para el beneficio de la colectividad. Imponer el orden cuando la normalidad se rompe después de haber intentado acordarlo con la palabra, es también gobernar.


Juan Luis Valenzuela es Coordinador de El Plural Andalucía

jlvalenzuela@elplural.com

Unión Europea: Firma contra la ampliacion de la jornada hasta las 65 h.

Exigimos una manifestación a nivel europeo contra la ampliación de la jornada laboral hasta las 65 h

 

A.A.: “Sociedad Europea, partidos y asociaciones sindicales/ European Society, parties and trade unions

Exigimos una manifestación a nivel europeo contra la ampliación de la jornada laboral hasta las 65 horas semanales para llevar nuestra voz al Parlamento Europeo

Los ministros de Trabajo de la Unión Europea aprobaron, con la abstención de España, Hungría, Grecia, Chipre y Bélgica, ampliar la jornada laboral hasta un máximo de 65 horas semanales (esto es, entre 12 y 13 horas semanales).

La Organización Internacional del Trabajo, hace 91 años, consagró el derecho social a la jornada de 48 horas semanales. Con la nueva medida se está destruyendo de un plumazo todo aquello por lo que el movimiento obrero, desde sus inicios, ha estado luchando: 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de educación.

Con medidas anti-sociales e impopulares como esta, Europa se está alejando de la ciudadanía y sus problemas reales. No es justo que en tiempos de crisis económica sean los trabajadores, las personas de menores recursos, quienes deban pagar trabajando más, sin posibilidad de ampliar sus horas de ocio o el tiempo con sus familias.

Por otra parte, más horas de trabajo no implica un aumento de la productividad y de la competitividad económica europea. Mientras la crisis persista, los precios sigan subiendo, el petróleo se mantenga al alza y el consumo se contraiga, millones de empleos se verán amenazados doblemente, ahora también por la coacción empresarial que puede derivarse de la asunción de esta medida. Puede que para tener un contrato laboral haya que aceptar este “voluntario” ofrecimiento patronal de trabajar hasta 12 y 13 horas diarias.

Queremos que se retire esta medida, que sea rechazada en el Parlamento, que los eurodiputados piensen en los trabajadores, en sus familias, en todos los problemas que acarrearían para ellos y sus familias más horas de trabajo.

Pedimos también a todas las organizaciones políticas, sindicales y sociales a los que va dirigida esta petición que no sólo se rechace verbalmente esta medida. Queremos dar la oportunidad a todos los ciudadanos europeos de expresar su negativa al retroceso en los derechos laborales.

Todos, el mismo día, a la misma hora, toda Europa unida por fin, desde la ciudadanía, desde su base cívica, manifestémonos para exigir una Europa Social que garantice los derechos de todos los trabajadores y trabajadoras.

FIRMA PARA INSTAR A LOS PARTIDOS, SINDICATOS Y ASOCIACIONES EUROPEAS A UNA MOVILIZACIÓN CONTRA ESTA MEDIDA

————————————————————————————————————

http://www.firmasonline.com/1firmas/camp1.asp?C=1565