Barbera silencia a las víctimas, pero permite pancartas contra Zapatero en el pleno

POLÍTICA

 

 

“43 muertos + 47 heridos = 0 respuestas”

IGNASI PELLICER/ VALENCIA

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, del PP, no quiso ayer que entraran al salón de plenos del ayuntamiento media docena de familiares del accidente del metro – ocurrido el 3 de julio de 2006, el más sangriento del suburbano español – pese a estar oficialmente invitados por el consistorio. El motivo aludido por el gobierno local del PP fue que llevaban puestas unas muy conocidas camisetas que recuerdan este drama, con un escueto algoritmo reivindicativo: “43 muertos + 47 heridos = 0 respuestas”.

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La policía local retuvo al grupo de invitados a las puertas del ayuntamiento, comunicándoles que “habían ordenes superiores” de no dejarles pasar, si no se despojaban de esas prendas de vestir. Pese a no entender las razones de tal medida, los familiares de las víctimas accedieron finalmente a lo que se les ordenaba. “Porque de lo contrario, hubiéramos desaprovechado la ocasión de hacernos oír, por primera vez, desde una institución pública en los dos años que van a cumplirse desde que ocurrió el accidente”, explicó a El Plural, Enric Chulio, portavoz de las asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio.

Mociones
El grupo municipal socialista logró incluir en los debates del pleno valenciano tres mociones sobre el trágico accidente, en vísperas del 3 de julio, el segundo aniversario de la tragedia. La primera moción pedía expresamente que el ayuntamiento de Valencia instara al presidente regional, Francisco Camps (PP), para que responda “por escrito” a las reivindicaciones de las victimas. Hasta ahora, todas las solicitudes para ser recibidas o para que se tengan en cuenta sus peticiones, han caído en saco roto. Esta moción se pasó por alto y, con la mayoría de votos del PP, rindiendo veladamente pleitesía al jefe regional conservador.

Minuto de silencio
El PSPV-PSOE pretende igualmente que el próximo 3 de julio, el ayuntamiento de Valencia observe un minuto de silencio para recordar la tragedia. Un gesto, que para el concejal socialista José Luis Ábalos, encargado de defender las mociones, debe servir también para “reflexionar sobre la situación de desamparo institucional que están sufriendo las víctimas”. Como corolario, los socialistas valencianos exigen que se adopten “con toda urgencia” medidas de seguridad en la línea 1 del metro – escenario del drama- porque “pese a haber sido un accidente – insistió Ábalos – hubiera podido evitarse su magnitud, de haber contado con medidas de seguridad adecuadas”.

Protesta
Ábalos empezó su intervención con una llamada de atención a la alcaldesa, Barberá, por haber permitido lo que consideró un “atropello”, en referencia a la prohibición a los familiares de las víctimas de que no exhibieran sus camisetas de protesta. Tuvieron que contentarse con un folio escrito a mano, deprisa y corriendo (“quiero mi camiseta”) que exhibieron durante todo el debate, como única muestra de desacuerdo.

Pancartas
Fue mayor, si cabe, la reprimenda del concejal socialista a la alcaldesa conservadora, cuando le señaló con el dedo seis pancartas, vistosamente colgadas ayer de los palcos de invitados por una fiel “clac de Rita”. En ellas, por costumbre en todos los plenos y con grandes letras, se piropea de manera descarada a la presidenta del consistorio, llamando a cerrar filas detrás de ella. En una de las pancartas, igualmente con sitio fijo en cada conclave municipal, se lee: “Zapatero miente…”, sea cual sea el orden del día.

Tres minutos
Al portavoz de la asociación de víctimas del accidente, Chulio, por imperativo protocolario, la alcaldesa tuvo que cederle la palabra, pero solamente le permitió tres minutos, reloj en mano. El invitado se las vio para leer un breve comunicado y recordar que si hubo tantas víctimas, fue por “deficientes medidas de seguridad”. Por eso reclama iguales inversiones en seguridad de la Generalitat Valenciana para la línea 1 del metro que para las otras, la 3 y la 5, estas con sistemas ultramodernos de control de velocidad incorporado a las ruedas de los vagones.

Sin compromisos
Barberá evitó entrar personalmente en el debate. Le dejó la patata caliente a su segundo de abordo, el teniente alcalde, Alfons Grau. La alcaldesa, sin muchas ganas, aceptó entrevistarse de manera “informal” con el portavoz de las víctimas. A la salida de este breve encuentro – no más de cinco minutos – Chulio declaró a El Plural que la alcaldesa, “no se ha comprometido a nada”. Sí que hizo este portavoz especial hincapié en que se conociera un hecho que para su asociación “ es inexplicable”.

Una misa
Se trata de que el próximo día 3 de julio, a las 8 de la tarde – justo a la misma hora que la asociación de víctimas ha convocado una concentración en la Plaza de la Virgen de Valencia – el arzobispo, Agustín García Gascó, celebrará una misa. Lo anecdótico del caso es que lo hará en la población de Torrente, y no en la Catedral de Valencia, que tiene una de sus puertas, dando a la plaza de la Virgen, donde las familias y amigos de las víctimas les rendirán un multitudinario homenaje.

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